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miércoles, 10 de agosto de 2016

La Nona - Roberto Cossa


La Nona es la fundadora del Neogrotesco Criollo, la cual fue representada por primera vez en 1977. Esta obra trata la historia de una numerosa familia que entra en decadencia económica y moral. Tras descubrir que el seno del conflicto era la Nona, (mujer de cien años e inmigrante italiana), algunos de sus familiares intentan deshacerse de ella con ideas disparatadas y muy poco convencionales. Esta obra tiene dos partes, las cuales pueden distinguirse muy fácilmente, ya que la primer parte es cómica, y la segunda parte, tiene un desarrollo más bien trágico. Como se dijo anteriormente, en cuanto a la época en que fue representada, La Nona se estrenó en una época en la que Argentina se encontraba en plena dictadura militar, y este dato no es menor, ya que esto puede facilitar la comprensión de la obra. Sin embargo, esta comprensión no estaría dada libremente en la obra, es decir, que se debe hacer una lectura más profunda ya que en esta época la expresión de opinión libre podía ser sancionada con la muerte. Por ende Roberto Cossa, autor del libro, tuvo que manifestar su ideología a través de metáforas que estarían muy bien disfrazadas.
Roberto Cossa, Se considera socialista y un gran admirador de la Revolución Cubana. Dentro de sus obras, podemos encontrar con frecuencia una crítica y/o su visión sobre la realidad social y la historia política de la Argentina.
Cuando al comienzo del texto hacía referencia a una familia que entraba en decadencia, esto se lo puede asemejar con el contexto político y social en el que se encontraba la Argentina, según Cossa. A la nona, se la puede comparar con el poder absoluto, donde el sistema, el gobierno, la sociedad prevalecen, y donde hay un pueblo que está siendo perjudicado y en periodo de decadencia, que sería representado por la familia de la nona.
El lugar donde se desarrolla la mayor parte de la obra, es en la casa en la que vivía esta familia de clase media baja. Una casa típica de aquellos momentos, un conventillo, donde hay un patio central, y varias habitaciones.

Personajes más importantes:

La Nona: personaje que tras comer tanto, destina a la miseria a su familia y la empobrecer económicamente.

Carmelo: Trabajador, honesto, cumpliría el rol del padre de familia. Era hijo de la Nona y hermano de Chicho.

Chicho: personaje reconocido por lo vago, e intentar deshacerse de la nona con tal de no trabajar.

Don Francisco: Dueño del kiosco del barrio, que fue convencido de casarse con la nona, pero esta le funde el negocio.

Marta: Era la hija de María y Carmelo, decía que trabajaba en una farmacia pero se prostituía.

María: esposa de Carmelo y ama de casa. Única sobreviviente.

martes, 9 de agosto de 2016

La Nona - Roberto Cossa


Personajes de la obra:

La Nona: la abuela.
Carmelo: nieto de la nona, esposo de María, padre de Marta, hermano de Chicho, sobrino de Anyula.
Chicho: nieto de la nona, hermano de Carmelo, sobrino de Anyula.
Anyula: hija de la nona, tía de Carmelo y Chicho.
María: esposa de Carmelo, madre de Marta.
Marta: hija de Carmelo y María, bisnieta de la nona.
Don Francisco: vendedor del kiosco, italiano, fue pretendiente de Anyula.

Síntesis:

La historia se inicia cuando están todos comiendo a la mesa, y Carmelo empieza a revisar su libro de contabilidad de la casa. Es ahí cuando se les informa, al resto de los integrantes de la familia, su deudosa y preocupante situación económica.
Carmelo advierte a Chicho que tendrá que ponerse a trabajar para ingresar algo de dinero a la familia.
Chicho conversa con Carmelo y lo convence de llevar a la nona al médico, para ver cuánto tiempo más le queda de vida.
María y Carmelo la llevan al médico, quien les dice que ésta tiene una perfecta salud y que va a vivir por muchos años más.
Por ésto, Carmelo insiste a Chicho con su idea de trabajo, pero a éste no le parece buena, puesto que nunca ha trabajado y es muy flojo.
Chicho tiene otra idea, casar a la nona con Franccesco, así obtendrían otro ingreso económico y no tendrían que preocuparse por la nona.
Chicho le propone a Franccesco su idea del matrimonio, claro que éste pensó que se casaría con Martita (él estaba enamorado de ella). Cuando Chicho le dijo que era con la nona el casamiento, éste se rehusó, hasta que Chicho le inventó una falsa herencia y le agregó que a la nona no le quedaba más que un  mes de vida.
Martita trabajaba de prostituta, pero mentía a sus padres diciendo que trabajaba en una farmacia y que tenía turnos de noche.
Con estas condiciones Franccesco aceptó, claro que la única que no se alegraba por la noticia era Anyula, ya que, cuando joven, ésta lo había amado y sus sentimientos no habían cambiado.
Después de casados, la nona ya no sólo le hacia la vida imposible a su familia, si no que ahora también a Franccesco, a quien lo tenía en la ruina debido a que se comió todo lo que tenía en el kiosco.
Franccesco queda inválido y envejece muy rápido, y a Chicho se le ocurre darle un vasito y mandarlo a la calle a pedir limosna.
A todo ésto, Carmelo había perdido su puesto y estaba cesante, la situación económica empeoraba cada vez más y ya habían empezado a hipotecar y vender muchas de las cosas de la casa.
Por ésto comienza a beber y se convierte en alcohólico.
Don Franccesco era, finalmente, el que más dinero recaudaba.
Todos en la casa hacían un doble esfuerzo por conseguir más dinero, incluyendo Anyula. La nona comía sin parar.
Un día don Franccesco no estaba en el lugar donde lo habían dejado. Nunca más volvió a saberse de él y perdieron esa fuente de ingresos.
Carmelo seguía con sus problemas de adicción y vendía cosas de la casa, tales como un mueble, el refrigerador y hasta la cama.
Otro día todos salen de la casa y dejan un brasero prendido en la pieza de la nona, donde ella estaba durmiendo.
Cuando cierran la puerta, la nona se levanta, deja el brasero en el comedor, y se empieza a preparar unos huevos.
A Chicho, desesperado, no se le ocurre mejor idea que poner veneno en el vaso de la nona, para que ésta muera.
El vaso lo toma Anyula, quien muere por intoxicación.
Al tiempo muere Marta, quien al haberle contado a su familia su trabajo real, éstos le conseguían clientes, para ayudar económicamente, con lo que ella queda exhausta y muere.
También muere Carmelo, debido a un exceso de alcohol, lo que le causó un paro cardíaco.
María parte hacia Mendoza a vivir con su hermana.
Chicho, solo con la nona, llega a tal punto de desesperación, debido a que todos se habían muerto o ido, ya no quedaba ningún mueble en la casa y tenía que convivir y hacerse cargo de la nona, que se suicida.
Así sólo queda viva la persona que les hizo la vida imposible a todos, la nona.

Análisis de la obra

Personajes:

La Nona: Es la matriarca de la familia, controla a todos los integrantes de ésta debido a su carácter y sus continuas necesidades de alimento, lo que mantiene a la familia entera siempre alerta y con una continua, y cada vez peor, crisis económica. Es un personaje de carácter fuerte y salud impecable, con un apetito insaciable. Como personaje principal de la obra, crea, en los espectadores, distintas emociones tales como rabia, impotencia, etc. Y todo debido a que esta señora de edad avanzada siempre sale con las suyas y es capaz de inspirar risa gracias a su relación con su nieto, el Chicho, que a toda costa trata de “eliminarla”.

Chicho: Hijo de doña María y, por tanto, nieto de la nona con quien, en un principio, tiene una relación de amor incondicional pero luego trata por cualquier modo de librar a su familia de ella, buscando diferentes métodos para matarla. Este es un holgazán disfrazado de artista, quien nunca ha trabajado y que gracias a su “nonita” y al desempleo de Carmelo, se ve forzado a trabajar para llevar dinero a su familia. Finalmente, y en su impotencia por matar a la nona y porque toda la familia había muerto (menos María, pero ésta se había ido a vivir a Mendoza), se suicida.

Don Franccesco: Es el que atiende el kiosco. Cuando Chicho le ofrece la mano de la nona él acepta, creyendo que hablaba de Marta. Cuando se da cuenta de que se iba a casar con la nona, tuvieron que ofrecerle una falsa herencia y decirle que a ésta tan sólo le quedaba un mes de vida, cosa que no era real. Su negocio se fue a la ruina (debido a que la nona se comió todo). Después de un tiempo, éste queda inválido y es la fuente de dinero de la familia, ya que Chicho lo lleva a la calle a pedir limosna (además de inválido, había envejecido muy rápido) hasta que una noche lo van a buscar y no estaba.

Escenografía:

La escenografía consta de dos ambientes: el primero, y más importante, es la casa, de la cual podemos ver el comedor, la cocina y el dormitorio de Chicho. También se puede ver la ropa tendida. Es una vivienda humilde, sin lujos y en la cual se nota claramente el “status” social en el que viven.
El otro ambiente es el kiosco de don Franccesco, en el que los personajes intercambian algunos diálogos pero no tiene mayor relevancia en la obra.
La iluminación varía con el cambio de ánimo que sufren los personajes, así los espectadores pueden percibir fácilmente los sentimientos que se tratan de expresar.

Vestuario:

Cada vestimenta resalta la personalidad del personaje.
El vestuario facilita, al público, comprender las personalidades, los estados de ánimo en el que se encuentran los personajes.

miércoles, 20 de junio de 2012

La Nona (de Roberto Cossa): Resumen


La Nona de Roberto "Tito" Cossa fue escrita en el año 1977 y desde esa fecha a la actualidad es una de las piezas teatrales de humor grotesco más representadas en la Argentina y el mundo entero. En el año 1979 fue llevada al cine por el director Héctor Olivera, contando entre sus protagonistas a Pepe Soriano, Juan Carlos Altavista (Minguito) y Osvaldo Terranova entre otras figuras.
Es la historia de la decadencia de una familia que al tener que mantener a una vieja de cien años (La Nona), que a medida que pasa el tiempo tiene más hambre y vitalidad, cae en la ruina económica.
Los personajes de este grotesco son siete: "La Nona", que devora cuanto se le pone adelante pero con la particularidad de que mientras más come más hambre tiene. "Chicho" el nieto menor que en cuarenta años nunca trabajó porque según el "es un artista". "Carmelo" (hermano mayor de Chicho) que es el único que aporta dinero a la casa trabajando dieciséis horas por día. "María" (esposa de Carmelo) que junto con "Anyula" (la hija solterona de La Nona) son las que llevan adelante la casa y atienden de manera esclavizante a la vieja. Y por último "Martita" (la hija de María y Carmelo) que siempre está de paso porque trabaja "de noche" en una farmacia.
Todo el conflicto se desencadena cuando la situación (como dice Carmelo) "no da para más y la casa necesita otro ingreso". Entonces intentará hacerlo trabajar a su hermano, pero Chicho argumentando que es un "artista y si trabaja pierde la inspiración" buscará las mil y una formas de no hacerlo. A partir de aquí se desencadenaran una serie de situaciones cómicas, desopilantes, trágicas y reflexivas para arribar a un final inesperado.
La Nona es considerada uno de los mejores exponentes del grotesco de nuestro país. Una obra que desde un humor inteligente nos hace reír de las miserias humanas.

Entrevista a Roberto Cossa


Fragmento de entrevista a Roberto Cossa


"Mi casa atraía gente, a mis amigos. En mi casa vivió mi abuelo materno, un italiano carpintero, muy trabajador, a quien yo, con el tiempo, le robaría algunos tics para ’La Nona’. Pero no por su manera de vivir, porque él crió siete hijos, casi todos maestros de escuela. También vivieron allí dos tíos que tuvieron gran influencia sobre mí porque me trajeron la cultura, el libro, la música. Siempre fui un escucha de música clásica. [...] Yo tenía dos amigos con los que, al regresar de jugar al fútbol, nos íbamos a mi casa a escuchar la Sexta Sinfonía de Tchaikovski, que era lo que más nos gustaba", comentó en una entrevista realizada por Enrique Arrosagaray, en Perfil, en junio de 1998.

Sobre el origen de una obra teatral


De una entrevista a Roberto Cossa

El surgimiento de las obras no es igual, pero digamos, la mayoría surgen de una imagen y una situación. Generalmente dos personajes se enfrentan por algo, como es en el teatro, un conflicto o choque o enfrentamiento. Entonces, generalmente empieza así y suele pasar que es una imagen que va quedando. Yo no me siento a escribirla de inmediato. Generalmente la dejo, y cuando veo que vuelve, obsesivamente, que vuelve, la empiezo a desarrollar un poco en la cabeza y un día me siento a escribir esa situación. Y después tengo que empezar a inventar el por qué de esa situación, cómo sigue y cuáles son los antecedentes de esa situación.
Hubo obras que las escribí bastante de corrido, como ’Yepeto’. Obras que las dejé un tiempo largo y las retomé. Ahora estoy con una obra que ya tengo hace más de un año en la cabeza, un par de situaciones, la tengo ahí. Seguramente va a aparecer porque insisto. Llegué a escribir algo y no me gustó. Generalmente, los primeros borradores suelen ser muy superficiales, muy fáciles y después empiezo a entender que en esa situación hay cosas más hondas. Para eso me conviene dejar que el tiempo pase.
La partitura del teatro tiene algo de partitura musical. Hay una especie de sonido de la palabra. No sólo valor o belleza, sonido de la palabra. La obra tiene una especie de ritmo. Y ese ritmo… en esta última obra yo tenía los tres bocadillos iniciales que se reiteraban y se reiteraban. Eran un padre y un hijo, pero de entrada cuando uno los veía, suponiendo que hubiese sido el comienzo de la obra, no se veía que eran un padre y un hijo. Y los tres bocadillos eran: "¿Tres meses?", preguntaba el joven. El padre decía: "Así dijeron los médicos". Y el hijo decía: "Los médicos a veces se equivocan".
Esa situación de un padre enfermo… aunque no sabemos todavía que son un padre y un hijo… y eso impone un ritmo. Después el padre no es hijo, es hija, por motivos que van apareciendo. Y tampoco empieza así la obra. Pero hay como una música.
A mí me gusta la música clásica. Y es un poco como veo que en la Novena Sinfonía de Beethoven entra el tema y después desaparece, para volver y se consagra al final, explota el tema como en toda sinfonía, como en toda orquesta. Y algo de la partitura teatral tiene un poco de eso.

Biografía de Roberto Cossa




Roberto "Tito" Cossa, uno de los dramaturgos clave de la literatura argentina, nació el 30 de noviembre de 1934 en el barrio de Villa del Parque, Ciudad Buenos Aires. Se describe como actor frustrado. Comenzó a actuar a los 17 años en un teatro de barrio de San Isidro, pero pronto abandonó para escribir. "Muchas veces me pregunté qué me pasó a mí con la actuación. Creo que no me sentía seguro, y no tuve la intuición o la lucidez de ponerme a estudiar"– dice el autor.
Como periodista pasó por Clarín, La Opinión, el Cronista Comercial y –en sus comienzos– diez años como corresponsal 'clandestino' de Prensa Latina, la agencia cubana de noticias. Se autodefine como socialista y admirador de la Revolución Cubana. La realidad social y la historia política de la Argentina circulan a menudo por sus obras. "Pocos autores han alcanzado tan perfecto grado de lucidez en la interpretación de la realidad social y el comportamiento de la clase media porteña como Roberto Cossa" –dice Osvaldo Soriano en el prólogo de Teatro/1, el primer tomo de las obras completas de Cossa–, entre ellas "se destaca una obra maestra: El viejo Criado"... "Toda la miseria argentina está allí: el autoritarismo, la mentira, la ceguera histórica, la estupidez, la ignorancia, la prostitución de los valores éticos y morales. Con una lucidez implacable, a través de una bella metáfora, Cossa pasa revista a la Argentina de este siglo y muestra el encierro y pasividad que incuban el germen de la tragedia de hoy." Cossa es autor de otras obras de gran éxito como La Nona, Yepeto, Gris de ausencia y Tute cabrero, varias de ellas llevadas al cine. Pero Cossa defiende también las 'menos' exitosas: "Será un lugar común pero sucede como con los hijos. Yo creo que desde el punto de vista formal De pies y manos, una obra que hizo Alfredo Alcón pero que no anduvo bien, es la mejor."
  

La Nona de Roberto Cossa


Personajes de la obra:

La Nona: la abuela.
Carmelo: nieto de la nona, esposo de María, padre de Marta, hermano de Chicho, sobrino de Anyula.
Chicho: nieto de la nona, hermano de Carmelo, sobrino de Anyula.
Anyula: hija de la nona, tía de Carmelo y Chicho.
María: esposa de Carmelo, madre de Marta.
Marta: hija de Carmelo y María, bisnieta de la nona.
Don Francisco: vendedor del kiosco, italiano, fue pretendiente de Anyula.

Síntesis:

La historia se inicia cuando están todos comiendo a la mesa, y Carmelo empieza a revisar su libro de contabilidad de la casa. Es ahí cuando se les informa, al resto de los integrantes de la familia, su deudosa y preocupante situación económica.
Carmelo advierte a Chicho que tendrá que ponerse a trabajar para ingresar algo de dinero a la familia.
Chicho conversa con Carmelo y lo convence de llevar a la nona al médico, para ver cuánto tiempo más le queda de vida.
María y Carmelo la llevan al médico, quien les dice que ésta tiene una perfecta salud y que va a vivir por muchos años más.
Por ésto, Carmelo insiste a Chicho con su idea de trabajo, pero a éste no le parece buena, puesto que nunca ha trabajado y es muy flojo.
Chicho tiene otra idea, casar a la nona con Franccesco, así obtendrían otro ingreso económico y no tendrían que preocuparse por la nona.
Chicho le propone a Franccesco su idea del matrimonio, claro que éste pensó que se casaría con Martita (él estaba enamorado de ella). Cuando Chicho le dijo que era con la nona el casamiento, éste se rehusó, hasta que Chicho le inventó una falsa herencia y le agregó que a la nona no le quedaba más que un  mes de vida.
Martita trabajaba de prostituta, pero mentía a sus padres diciendo que trabajaba en una farmacia y que tenía turnos de noche.
Con estas condiciones Franccesco aceptó, claro que la única que no se alegraba por la noticia era Anyula, ya que, cuando joven, ésta lo había amado y sus sentimientos no habían cambiado.
Después de casados, la nona ya no sólo le hacia la vida imposible a su familia, si no que ahora también a Franccesco, a quien lo tenía en la ruina debido a que se comió todo lo que tenía en el kiosco.
Franccesco queda inválido y envejece muy rápido, y a Chicho se le ocurre darle un vasito y mandarlo a la calle a pedir limosna.
A todo ésto, Carmelo había perdido su puesto y estaba cesante, la situación económica empeoraba cada vez más y ya habían empezado a hipotecar y vender muchas de las cosas de la casa.
Por ésto comienza a beber y se convierte en alcohólico.
Don Franccesco era, finalmente, el que más dinero recaudaba.
Todos en la casa hacían un doble esfuerzo por conseguir más dinero, incluyendo Anyula. La nona comía sin parar.
Un día don Franccesco no estaba en el lugar donde lo habían dejado. Nunca más volvió a saberse de él y perdieron esa fuente de ingresos.
Carmelo seguía con sus problemas de adicción y vendía cosas de la casa, tales como un mueble, el refrigerador y hasta la cama.
Otro día todos salen de la casa y dejan un brasero prendido en la pieza de la nona, donde ella estaba durmiendo.
Cuando cierran la puerta, la nona se levanta, deja el brasero en el comedor, y se empieza a preparar unos huevos.
A Chicho, desesperado, no se le ocurre mejor idea que poner veneno en el vaso de la nona, para que ésta muera.
El vaso lo toma Anyula, quien muere por intoxicación.
Al tiempo muere Marta, quien al haberle contado a su familia su trabajo real, éstos le conseguían clientes, para ayudar económicamente, con lo que ella queda exhausta y muere.
También muere Carmelo, debido a un exceso de alcohol, lo que le causó un paro cardíaco.
María parte hacia Mendoza a vivir con su hermana.
Chicho, solo con la nona, llega a tal punto de desesperación, debido a que todos se habían muerto o ido, ya no quedaba ningún mueble en la casa y tenía que convivir y hacerse cargo de la nona, que se suicida.
Así sólo queda viva la persona que les hizo la vida imposible a todos, la nona.

Análisis de la obra

Personajes:

La Nona: Es la matriarca de la familia, controla a todos los integrantes de ésta debido a su carácter y sus continuas necesidades de alimento, lo que mantiene a la familia entera siempre alerta y con una continua, y cada vez peor, crisis económica. Es un personaje de carácter fuerte y salud impecable, con un apetito insaciable. Como personaje principal de la obra, crea, en los espectadores, distintas emociones tales como rabia, impotencia, etc. Y todo debido a que esta señora de edad avanzada siempre sale con las suyas y es capaz de inspirar risa gracias a su relación con su nieto, el Chicho, que a toda costa trata de “eliminarla”.

Chicho: Hijo de doña María y, por tanto, nieto de la nona con quien, en un principio, tiene una relación de amor incondicional pero luego trata por cualquier modo de librar a su familia de ella, buscando diferentes métodos para matarla. Este es un holgazán disfrazado de artista, quien nunca ha trabajado y que gracias a su “nonita” y al desempleo de Carmelo, se ve forzado a trabajar para llevar dinero a su familia. Finalmente, y en su impotencia por matar a la nona y porque toda la familia había muerto (menos María, pero ésta se había ido a vivir a Mendoza), se suicida.

Don Franccesco: Es el que atiende el kiosco. Cuando Chicho le ofrece la mano de la nona él acepta, creyendo que hablaba de Marta. Cuando se da cuenta de que se iba a casar con la nona, tuvieron que ofrecerle una falsa herencia y decirle que a ésta tan sólo le quedaba un mes de vida, cosa que no era real. Su negocio se fue a la ruina (debido a que la nona se comió todo). Después de un tiempo, éste queda inválido y es la fuente de dinero de la familia, ya que Chicho lo lleva a la calle a pedir limosna (además de inválido, había envejecido muy rápido) hasta que una noche lo van a buscar y no estaba.

Escenografía:

La escenografía consta de dos ambientes: el primero, y más importante, es la casa, de la cual podemos ver el comedor, la cocina y el dormitorio de Chicho. También se puede ver la ropa tendida. Es una vivienda humilde, sin lujos y en la cual se nota claramente el “status” social en el que viven.
El otro ambiente es el kiosco de don Franccesco, en el que los personajes intercambian algunos diálogos pero no tiene mayor relevancia en la obra.
La iluminación varía con el cambio de ánimo que sufren los personajes, así los espectadores pueden percibir fácilmente los sentimientos que se tratan de expresar.

Vestuario:

Cada vestimenta resalta la personalidad del personaje.
El vestuario facilita, al público, comprender las personalidades, los estados de ánimo en el que se encuentran los personajes.