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miércoles, 10 de agosto de 2016

La Nona - Roberto Cossa


La Nona es la fundadora del Neogrotesco Criollo, la cual fue representada por primera vez en 1977. Esta obra trata la historia de una numerosa familia que entra en decadencia económica y moral. Tras descubrir que el seno del conflicto era la Nona, (mujer de cien años e inmigrante italiana), algunos de sus familiares intentan deshacerse de ella con ideas disparatadas y muy poco convencionales. Esta obra tiene dos partes, las cuales pueden distinguirse muy fácilmente, ya que la primer parte es cómica, y la segunda parte, tiene un desarrollo más bien trágico. Como se dijo anteriormente, en cuanto a la época en que fue representada, La Nona se estrenó en una época en la que Argentina se encontraba en plena dictadura militar, y este dato no es menor, ya que esto puede facilitar la comprensión de la obra. Sin embargo, esta comprensión no estaría dada libremente en la obra, es decir, que se debe hacer una lectura más profunda ya que en esta época la expresión de opinión libre podía ser sancionada con la muerte. Por ende Roberto Cossa, autor del libro, tuvo que manifestar su ideología a través de metáforas que estarían muy bien disfrazadas.
Roberto Cossa, Se considera socialista y un gran admirador de la Revolución Cubana. Dentro de sus obras, podemos encontrar con frecuencia una crítica y/o su visión sobre la realidad social y la historia política de la Argentina.
Cuando al comienzo del texto hacía referencia a una familia que entraba en decadencia, esto se lo puede asemejar con el contexto político y social en el que se encontraba la Argentina, según Cossa. A la nona, se la puede comparar con el poder absoluto, donde el sistema, el gobierno, la sociedad prevalecen, y donde hay un pueblo que está siendo perjudicado y en periodo de decadencia, que sería representado por la familia de la nona.
El lugar donde se desarrolla la mayor parte de la obra, es en la casa en la que vivía esta familia de clase media baja. Una casa típica de aquellos momentos, un conventillo, donde hay un patio central, y varias habitaciones.

Personajes más importantes:

La Nona: personaje que tras comer tanto, destina a la miseria a su familia y la empobrecer económicamente.

Carmelo: Trabajador, honesto, cumpliría el rol del padre de familia. Era hijo de la Nona y hermano de Chicho.

Chicho: personaje reconocido por lo vago, e intentar deshacerse de la nona con tal de no trabajar.

Don Francisco: Dueño del kiosco del barrio, que fue convencido de casarse con la nona, pero esta le funde el negocio.

Marta: Era la hija de María y Carmelo, decía que trabajaba en una farmacia pero se prostituía.

María: esposa de Carmelo y ama de casa. Única sobreviviente.

martes, 9 de agosto de 2016

La Nona - Roberto Cossa


Personajes de la obra:

La Nona: la abuela.
Carmelo: nieto de la nona, esposo de María, padre de Marta, hermano de Chicho, sobrino de Anyula.
Chicho: nieto de la nona, hermano de Carmelo, sobrino de Anyula.
Anyula: hija de la nona, tía de Carmelo y Chicho.
María: esposa de Carmelo, madre de Marta.
Marta: hija de Carmelo y María, bisnieta de la nona.
Don Francisco: vendedor del kiosco, italiano, fue pretendiente de Anyula.

Síntesis:

La historia se inicia cuando están todos comiendo a la mesa, y Carmelo empieza a revisar su libro de contabilidad de la casa. Es ahí cuando se les informa, al resto de los integrantes de la familia, su deudosa y preocupante situación económica.
Carmelo advierte a Chicho que tendrá que ponerse a trabajar para ingresar algo de dinero a la familia.
Chicho conversa con Carmelo y lo convence de llevar a la nona al médico, para ver cuánto tiempo más le queda de vida.
María y Carmelo la llevan al médico, quien les dice que ésta tiene una perfecta salud y que va a vivir por muchos años más.
Por ésto, Carmelo insiste a Chicho con su idea de trabajo, pero a éste no le parece buena, puesto que nunca ha trabajado y es muy flojo.
Chicho tiene otra idea, casar a la nona con Franccesco, así obtendrían otro ingreso económico y no tendrían que preocuparse por la nona.
Chicho le propone a Franccesco su idea del matrimonio, claro que éste pensó que se casaría con Martita (él estaba enamorado de ella). Cuando Chicho le dijo que era con la nona el casamiento, éste se rehusó, hasta que Chicho le inventó una falsa herencia y le agregó que a la nona no le quedaba más que un  mes de vida.
Martita trabajaba de prostituta, pero mentía a sus padres diciendo que trabajaba en una farmacia y que tenía turnos de noche.
Con estas condiciones Franccesco aceptó, claro que la única que no se alegraba por la noticia era Anyula, ya que, cuando joven, ésta lo había amado y sus sentimientos no habían cambiado.
Después de casados, la nona ya no sólo le hacia la vida imposible a su familia, si no que ahora también a Franccesco, a quien lo tenía en la ruina debido a que se comió todo lo que tenía en el kiosco.
Franccesco queda inválido y envejece muy rápido, y a Chicho se le ocurre darle un vasito y mandarlo a la calle a pedir limosna.
A todo ésto, Carmelo había perdido su puesto y estaba cesante, la situación económica empeoraba cada vez más y ya habían empezado a hipotecar y vender muchas de las cosas de la casa.
Por ésto comienza a beber y se convierte en alcohólico.
Don Franccesco era, finalmente, el que más dinero recaudaba.
Todos en la casa hacían un doble esfuerzo por conseguir más dinero, incluyendo Anyula. La nona comía sin parar.
Un día don Franccesco no estaba en el lugar donde lo habían dejado. Nunca más volvió a saberse de él y perdieron esa fuente de ingresos.
Carmelo seguía con sus problemas de adicción y vendía cosas de la casa, tales como un mueble, el refrigerador y hasta la cama.
Otro día todos salen de la casa y dejan un brasero prendido en la pieza de la nona, donde ella estaba durmiendo.
Cuando cierran la puerta, la nona se levanta, deja el brasero en el comedor, y se empieza a preparar unos huevos.
A Chicho, desesperado, no se le ocurre mejor idea que poner veneno en el vaso de la nona, para que ésta muera.
El vaso lo toma Anyula, quien muere por intoxicación.
Al tiempo muere Marta, quien al haberle contado a su familia su trabajo real, éstos le conseguían clientes, para ayudar económicamente, con lo que ella queda exhausta y muere.
También muere Carmelo, debido a un exceso de alcohol, lo que le causó un paro cardíaco.
María parte hacia Mendoza a vivir con su hermana.
Chicho, solo con la nona, llega a tal punto de desesperación, debido a que todos se habían muerto o ido, ya no quedaba ningún mueble en la casa y tenía que convivir y hacerse cargo de la nona, que se suicida.
Así sólo queda viva la persona que les hizo la vida imposible a todos, la nona.

Análisis de la obra

Personajes:

La Nona: Es la matriarca de la familia, controla a todos los integrantes de ésta debido a su carácter y sus continuas necesidades de alimento, lo que mantiene a la familia entera siempre alerta y con una continua, y cada vez peor, crisis económica. Es un personaje de carácter fuerte y salud impecable, con un apetito insaciable. Como personaje principal de la obra, crea, en los espectadores, distintas emociones tales como rabia, impotencia, etc. Y todo debido a que esta señora de edad avanzada siempre sale con las suyas y es capaz de inspirar risa gracias a su relación con su nieto, el Chicho, que a toda costa trata de “eliminarla”.

Chicho: Hijo de doña María y, por tanto, nieto de la nona con quien, en un principio, tiene una relación de amor incondicional pero luego trata por cualquier modo de librar a su familia de ella, buscando diferentes métodos para matarla. Este es un holgazán disfrazado de artista, quien nunca ha trabajado y que gracias a su “nonita” y al desempleo de Carmelo, se ve forzado a trabajar para llevar dinero a su familia. Finalmente, y en su impotencia por matar a la nona y porque toda la familia había muerto (menos María, pero ésta se había ido a vivir a Mendoza), se suicida.

Don Franccesco: Es el que atiende el kiosco. Cuando Chicho le ofrece la mano de la nona él acepta, creyendo que hablaba de Marta. Cuando se da cuenta de que se iba a casar con la nona, tuvieron que ofrecerle una falsa herencia y decirle que a ésta tan sólo le quedaba un mes de vida, cosa que no era real. Su negocio se fue a la ruina (debido a que la nona se comió todo). Después de un tiempo, éste queda inválido y es la fuente de dinero de la familia, ya que Chicho lo lleva a la calle a pedir limosna (además de inválido, había envejecido muy rápido) hasta que una noche lo van a buscar y no estaba.

Escenografía:

La escenografía consta de dos ambientes: el primero, y más importante, es la casa, de la cual podemos ver el comedor, la cocina y el dormitorio de Chicho. También se puede ver la ropa tendida. Es una vivienda humilde, sin lujos y en la cual se nota claramente el “status” social en el que viven.
El otro ambiente es el kiosco de don Franccesco, en el que los personajes intercambian algunos diálogos pero no tiene mayor relevancia en la obra.
La iluminación varía con el cambio de ánimo que sufren los personajes, así los espectadores pueden percibir fácilmente los sentimientos que se tratan de expresar.

Vestuario:

Cada vestimenta resalta la personalidad del personaje.
El vestuario facilita, al público, comprender las personalidades, los estados de ánimo en el que se encuentran los personajes.

La Nona (Resumen)


La Nona de Roberto "Tito" Cossa fue escrita en el año 1977 y desde esa fecha a la actualidad es una de las piezas teatrales de humor grotesco más representadas en la Argentina y el mundo entero. En el año 1979 fue llevada al cine por el director Héctor Olivera, contando entre sus protagonistas a Pepe Soriano, Juan Carlos Altavista (Minguito) y Osvaldo Terranova entre otras figuras.
Es la historia de la decadencia de una familia que al tener que mantener a una vieja de cien años (La Nona), que a medida que pasa el tiempo tiene más hambre y vitalidad, cae en la ruina económica.
Los personajes de este grotesco son siete: "La Nona", que devora cuanto se le pone adelante pero con la particularidad de que mientras más come más hambre tiene. "Chicho" el nieto menor que en cuarenta años nunca trabajó porque según el "es un artista". "Carmelo" (hermano mayor de Chicho) que es el único que aporta dinero a la casa trabajando dieciséis horas por día. "María" (esposa de Carmelo) que junto con "Anyula" (la hija solterona de La Nona) son las que llevan adelante la casa y atienden de manera esclavizante a la vieja. Y por último "Martita" (la hija de María y Carmelo) que siempre está de paso porque trabaja "de noche" en una farmacia.
Todo el conflicto se desencadena cuando la situación (como dice Carmelo) "no da para más y la casa necesita otro ingreso". Entonces intentará hacerlo trabajar a su hermano, pero Chicho argumentando que es un "artista y si trabaja pierde la inspiración" buscará las mil y una formas de no hacerlo. A partir de aquí se desencadenaran una serie de situaciones cómicas, desopilantes, trágicas y reflexivas para arribar a un final inesperado.
La Nona es considerada uno de los mejores exponentes del grotesco de nuestro país. Una obra que desde un humor inteligente nos hace reír de las miserias humanas.

miércoles, 20 de junio de 2012

La Nona (Roberto Cossa)


La Nona es la fundadora del Neogrotesco Criollo, la cual fue representada por primera vez en 1977. Esta obra trata la historia de una numerosa familia que entra en decadencia económica y moral. Tras descubrir que el seno del conflicto era la Nona, (mujer de cien años e inmigrante italiana), algunos de sus familiares intentan deshacerse de ella con ideas disparatadas y muy poco convencionales. Esta obra tiene dos partes, las cuales pueden distinguirse muy fácilmente, ya que la primer parte es cómica, y la segunda parte, tiene un desarrollo más bien trágico. Como se dijo anteriormente, en cuanto a la época en que fue representada, La Nona se estrenó en una época en la que Argentina se encontraba en plena dictadura militar, y este dato no es menor, ya que esto puede facilitar la comprensión de la obra. Sin embargo, esta comprensión no estaría dada libremente en la obra, es decir, que se debe hacer una lectura más profunda ya que en esta época la expresión de opinión libre podía ser sancionada con la muerte. Por ende Roberto Cossa, autor del libro, tuvo que manifestar su ideología a través de metáforas que estarían muy bien disfrazadas.
Roberto Cossa, Se considera socialista y un gran admirador de la Revolución Cubana. Dentro de sus obras, podemos encontrar con frecuencia una crítica y/o su visión sobre la realidad social y la historia política de la Argentina.
Cuando al comienzo del texto hacía referencia a una familia que entraba en decadencia, esto se lo puede asemejar con el contexto político y social en el que se encontraba la Argentina, según Cossa. A la nona, se la puede comparar con el poder absoluto, donde el sistema, el gobierno, la sociedad prevalecen, y donde hay un pueblo que está siendo perjudicado y en periodo de decadencia, que sería representado por la familia de la nona.
El lugar donde se desarrolla la mayor parte de la obra, es en la casa en la que vivía esta familia de clase media baja. Una casa típica de aquellos momentos, un conventillo, donde hay un patio central, y varias habitaciones.

Personajes más importantes:

La Nona: personaje que tras comer tanto, destina a la miseria a su familia y la empobrecer económicamente.

Carmelo: Trabajador, honesto, cumpliría el rol del padre de familia. Era hijo de la Nona y hermano de Chicho.

Chicho: personaje reconocido por lo vago, e intentar deshacerse de la nona con tal de no trabajar.

Don Francisco: Dueño del kiosco del barrio, que fue convencido de casarse con la nona, pero esta le funde el negocio.

Marta: Era la hija de María y Carmelo, decía que trabajaba en una farmacia pero se prostituía.

María: esposa de Carmelo y ama de casa. Única sobreviviente.

Artículo de La Nación sobre estreno de obra basada en La Nona


Estreno en el Alvear: con adaptación de Eduardo Rovner y dirección de Claudio Hochman 

La Nona canta y baila

El personaje que tanto éxito tuvo en cine y en teatro vuelve en una comedia musical
Una de las obras del teatro argentino más representadas en el mundo es, sin lugar a dudas, "La Nona", de Roberto "Tito" Cossa. Estrenada en 1977 en el teatro Lasalle, con Ulises Dumont en el rol protagónico y dirección de Carlos Gorostiza (un año después fue llevada al cine con dirección de Héctor Olivera), la pieza desde entonces ha hecho un recorrido más que significativo, si se piensa que se representó, entre otros países, en Bélgica, Italia, España, Francia, Israel, Turquía, Eslovenia, Inglaterra, Armenia, Estados Unidos y en casi todo el continente latinoamericano.
En Buenos Aires, la última versión estuvo protagonizada por Diana Maggi en el Teatro de la Ribera, a fines de los años 80, con dirección de Mario Rolla.
El próximo 6 de julio "La Nona" se repondrá en el Teatro Presidente Alvear, pero en una versión musical que realizaron Eduardo Rovner, en la adaptación, y Ernesto Acher, en la música. Será protagonizada por Hugo Arana y la dirección es responsabilidad de Claudio Hochman.

Un poco de historia

A comienzos de la década del 70, Roberto Cossa integraba un grupo creativo junto a Carlos Somigliana, Ricardo Talesnik y Germán Rozenmacher (al que luego se agregó Ricardo Halac). Canal 9 les propuso escribir una serie de programas de ficción que tendrían como protagonista a Pepe Soriano. Uno de los textos que apareció fue el de "La Nona", pero -como recuerda Cossa- "el fragmento que sería la primera parte de la que después fue la obra de teatro". En ese canal, el proyecto se pospuso y en el verano de 1974 pasó a Canal 13, donde finalmente pudo concretarse. El ciclo se llamó "Historias del mediopelo".
"Fue un texto que siempre me siguió rondando -dice el autor- y lo retomé en 1976. Después del golpe yo dejé el periodismo. Tenía que resolver qué hacía con mi vida, si me iba del país o no, y en eso armamos un grupo con Carlos Gorostiza, Leandro Ragucci, Carlos Somigliana y René Aure. Yo tenía este libro y mi esposa, Marta (Degracia), siempre decía que ahí había una obra de teatro. En agosto del 77 la estrenamos. Y fue un gran éxito."
Para muchos espectadores, en aquel momento, el personaje de "La Nona" simbolizaba a la dictadura militar. Esa anciana que pedía comida y más comida, que devoraba todo lo que encontraba a su paso y hasta termina destruyendo y matando a su familia no podía encontrar otra correspondencia.
"Yo debo ser justo con la verdad -aclara Cossa-. La escribí como personaje dramático, partiendo de la imagen de ese personaje que tenía mucho que ver con la historia del grotesco argentino y, en un sentido, también con mi propia familia, con mi abuelo italiano, que hablaba cocoliche y que en realidad era muy distinto de La Nona porque era un gran trabajador. La segunda parte de la obra la escribí en 1976 y ahí está toda la historia de las muertes, la violencia, la tragedia que apareció en el país; pero fue espontáneo, no fue premeditado. La prueba está en que cuando se empezó a ensayar los actores y Gorostiza me preguntaban: ¿Qué es "La Nona"?, y yo decía: un personaje. El grupo llegó a la conclusión de que "La Nona" es aquello que nos destruye por dentro. Que cada uno elija qué es." Y tanto es así, que, por ejemplo, la versión que se estrenó en 1988, en la Ribera, no daba más que para pensar que "La Nona" era la gran inflación que por entonces abrumaba la realidad de los argentinos.
A mediados de los años 90 el texto se representó en el Teatro de la Colina, de París, Francia, fue interpretado por Jean-Claude Dreyfus con dirección de Jorge Lavelli. El crítico de Le Monde realizó entonces un análisis totalmente lineal de la obra. Y cerró su artículo diciendo que esa anciana, finalmente, sería llevada por el Servicio Social a un asilo.
Ernesto Acher es el gran ideólogo de la versión musical de "La Nona", un proyecto que lleva cuatro años y que sólo ahora puede concretarse. El músico estaba interesado en realizar una comedia musical sobre un texto previo como las grandes comedias ("Mi bella dama" o "West side story") y sintió que "La Nona" era una de las piezas más representativas del teatro argentino. "Cuando me puse a leerla -cuenta-, las canciones salían solas. Hablé con Tito Cossa para ver si me aprobaba la idea, dijo que sí y me propuso a Eduardo Rovner como adaptador, porque decía que él no tenía la suficiente distancia como para recrearla."
"La obra -aclara Rovner- tiene unos excesos permanentes que son muy aptos para ser realzados con música. Escenas como la de la Nona comiendo y exigiendo más comida y todos a su alrededor tratando de satisfacerla, o las propuestas alocadas de Chicho (el nieto) para sacársela de encima, que van desde llevarla a hacer la calle hasta forzarla a trabajar e incluso intentar matarla, te llevan a musicalizarlas. Escribimos al comienzo cerca de 35 canciones que luego debimos ir suprimiendo -quedaron 25, aproximadamente- . "La Nona" tiene una partitura musical escondida que fuimos descubriendo en el proceso de trabajo."
Por su parte, Acher reconoce que trató "de poner en música el espíritu, los distintos climas, los sabores que tiene la obra. Es el máximo ejemplo de grotesco del teatro argentino que conozco -explica- y trato de que la música acompañe eso. No construí números musicales sino situaciones continuas. En general, en las comedias conocidas la acción en algún momento se para, se canta y luego se sigue. Aquí no es así, a tal punto que si sacás la partitura la acción no se entiende".

Un personaje representativo

Ernesto Acher define a la Nona como un "personaje arquetípico", en tanto que Rovner lo ubica como "un verdadero clásico". Y éstos son algunos de los obstáculos que debe sortear Hugo Arana a la hora de recrearlo.
El actor vuelve a conectarse con un texto de Roberto Cossa. Su trabajo anterior en teatro fue "El saludador", del mismo dramaturgo. Pero en este caso asoma una dificultad. "Es un personaje muy singular -dice Arana-, en muchos aspectos me encuentro con cosas nuevas que tienen que ver con el tema de la actuación. Es un personaje muy solitario, con un mundo muy propio, dentro de una familia. Las interrelaciones de los otros personajes transitan por cierto realismo. La Nona está inserta ahí de una manera particular, tiene poco contacto con los
demás, su relación es con la comida. Uno como actor está entrenado para conectarse con el otro. ¿Cuál es esa vida propia? ¿Cuál es el yo del personaje? ¿Cuál es su identidad?"
El otro tema se relaciona con la construcción del personaje desde un travestismo también singular. La Nona no sólo es un hombre que construye a una abuelita de cien años. Por el contrario, el intérprete debe dar señales de que es un hombre el que está interpretando una conducta tan terrible como la de esa mujer.
-En algún momento "La Nona" simbolizó la dictadura; en otros, la inflación. ¿A qué refiere ese personaje hoy?
-Uno siempre tiene la necesidad de conectar, de despejar dudas. Uno se anima a certezas y dice: quiere decir esto, y se tranquiliza. Este proceso lo hará cada espectador y encontrará cual es su Nona interna o externa. Uno de los grandes hallazgos de esta pieza está ahí. La Nona es un símbolo, también es un reflejo de muchas dictaduras, y no me refiero sólo a los gobiernos militares. Qué cosas propias, internas, tenemos nosotros que nos comen, injustamente. Qué nos pasa, qué me pasa, con aquello que me obliga, que me presiona, y vivo esto como una injusticia, sintiéndome a la vez no merecedor. Y sin embargo, hasta dónde soy o no colaborador de eso.

Artículo de Clarín sobre el estreno de La Nona en Armenia


SE ESTRENO LA NONA EN EREVAN

La abuelita voraz, de paseo por Armenia

El público local entró en curiosa sintonía con el personaje teatral de Roberto Cossa, que se representó por primera vez en ese país. La función fue el viernes en una sala cuya capacidad fue desbordada.

OLGA COSENTINO. Enviada especial en Ereván.

íAhí va la nona!, dijo, codeando a su amiga, una muchacha que paseaba ayer por la Plaza de la República, en Ereván. Se habían cruzado con los actores argentinos armenios, integrantes de la compañía teatral George Sarkissian, de gira en la capital de Armenia. Kalusd Jensezian, el protagonista y director del elenco, tradujo la frase con indisimulable satisfacción. Sin duda, las paseantes habían estado entre los casi 500 espectadores que, superando la capacidad de la sala (400 butacas), vieron el estreno de La nona, de Roberto Cossa, por primera vez en este idioma y en este país.La pieza -que integró el repertorio de la gira junto con Vanidad, inspirada en un texto del autor armenio Levon Shant - tuvo una recepción notable. Superó las expectativas de este grupo que visita el país de sus ancestros en el Primer Intercambio Teatral entre ambos países, auspiciado por la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina, la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad y la Embajada de Armenia en la Argentina. Centrada en el personaje del título, la historia de la abuela que con su voracidad consume el dinero y la voluntad de su familia y empuja a hijos y nietos a la ruina, el exilio, la prostitución o el suicidio se reconoce como una metáfora de la Argentina. Sin embargo, los espectadores de esta lejana ciudad entraron en curiosa sintonía con una problemática y con un humor que, según dicen, también los refleja.La gruesa caricatura con que los intérpretes (Kalusd y Herminia Jensezian, Diego Kaledjian, Norayr Daoulatian, Edgardo Kevorkian, Cristina Papazian y Sonia Seferian) encarnaron sus personajes fue inmediatamente decodificada. El público se reía con ganas después de cada gag y comprendía el drama social de esos desdichados, que nunca rozará las alturas de la tragedia porque está condenado al ridículo. Hubo aplausos a telón abierto y, al final, el gran director armenio Iervant Ghazanchyan, presidente de la Asociación de Teatristas de Armenia, nombró al protagonista de La nona, Presidente Honorario de esa Asociación. Por su parte, Hakob Ghazanchyan, director del Teatro Estatal para el Espectador Adolescente, donde se presenta el elenco de la Argentina, expresó su interés en montar este texto de Cossa. A las emociones del escenario siguieron el champán en los camarines y el vodka de la cena. Cabe señalar que en cada comida armenia se suceden muchos brindis, siempre precedidos de un breve discurso, de tono discretamente poético, ingeniosamente humorístico o vigorosamente pasional (según la hora). Cada uno homenajea a un artista, a su obra, a su mujer, a su hija, a los visitantes, a los anfitriones. Tras cada brindis, todo armenio que se precie acaba con el contenido de su copa. Y así seguir. Pero no hasta muy tarde. Es lo que exigen el clima y las nada complacientes condiciones de la vida en Armenia.

La Nona (de Roberto Cossa): Resumen


La Nona de Roberto "Tito" Cossa fue escrita en el año 1977 y desde esa fecha a la actualidad es una de las piezas teatrales de humor grotesco más representadas en la Argentina y el mundo entero. En el año 1979 fue llevada al cine por el director Héctor Olivera, contando entre sus protagonistas a Pepe Soriano, Juan Carlos Altavista (Minguito) y Osvaldo Terranova entre otras figuras.
Es la historia de la decadencia de una familia que al tener que mantener a una vieja de cien años (La Nona), que a medida que pasa el tiempo tiene más hambre y vitalidad, cae en la ruina económica.
Los personajes de este grotesco son siete: "La Nona", que devora cuanto se le pone adelante pero con la particularidad de que mientras más come más hambre tiene. "Chicho" el nieto menor que en cuarenta años nunca trabajó porque según el "es un artista". "Carmelo" (hermano mayor de Chicho) que es el único que aporta dinero a la casa trabajando dieciséis horas por día. "María" (esposa de Carmelo) que junto con "Anyula" (la hija solterona de La Nona) son las que llevan adelante la casa y atienden de manera esclavizante a la vieja. Y por último "Martita" (la hija de María y Carmelo) que siempre está de paso porque trabaja "de noche" en una farmacia.
Todo el conflicto se desencadena cuando la situación (como dice Carmelo) "no da para más y la casa necesita otro ingreso". Entonces intentará hacerlo trabajar a su hermano, pero Chicho argumentando que es un "artista y si trabaja pierde la inspiración" buscará las mil y una formas de no hacerlo. A partir de aquí se desencadenaran una serie de situaciones cómicas, desopilantes, trágicas y reflexivas para arribar a un final inesperado.
La Nona es considerada uno de los mejores exponentes del grotesco de nuestro país. Una obra que desde un humor inteligente nos hace reír de las miserias humanas.

La Nona de Roberto Cossa


Personajes de la obra:

La Nona: la abuela.
Carmelo: nieto de la nona, esposo de María, padre de Marta, hermano de Chicho, sobrino de Anyula.
Chicho: nieto de la nona, hermano de Carmelo, sobrino de Anyula.
Anyula: hija de la nona, tía de Carmelo y Chicho.
María: esposa de Carmelo, madre de Marta.
Marta: hija de Carmelo y María, bisnieta de la nona.
Don Francisco: vendedor del kiosco, italiano, fue pretendiente de Anyula.

Síntesis:

La historia se inicia cuando están todos comiendo a la mesa, y Carmelo empieza a revisar su libro de contabilidad de la casa. Es ahí cuando se les informa, al resto de los integrantes de la familia, su deudosa y preocupante situación económica.
Carmelo advierte a Chicho que tendrá que ponerse a trabajar para ingresar algo de dinero a la familia.
Chicho conversa con Carmelo y lo convence de llevar a la nona al médico, para ver cuánto tiempo más le queda de vida.
María y Carmelo la llevan al médico, quien les dice que ésta tiene una perfecta salud y que va a vivir por muchos años más.
Por ésto, Carmelo insiste a Chicho con su idea de trabajo, pero a éste no le parece buena, puesto que nunca ha trabajado y es muy flojo.
Chicho tiene otra idea, casar a la nona con Franccesco, así obtendrían otro ingreso económico y no tendrían que preocuparse por la nona.
Chicho le propone a Franccesco su idea del matrimonio, claro que éste pensó que se casaría con Martita (él estaba enamorado de ella). Cuando Chicho le dijo que era con la nona el casamiento, éste se rehusó, hasta que Chicho le inventó una falsa herencia y le agregó que a la nona no le quedaba más que un  mes de vida.
Martita trabajaba de prostituta, pero mentía a sus padres diciendo que trabajaba en una farmacia y que tenía turnos de noche.
Con estas condiciones Franccesco aceptó, claro que la única que no se alegraba por la noticia era Anyula, ya que, cuando joven, ésta lo había amado y sus sentimientos no habían cambiado.
Después de casados, la nona ya no sólo le hacia la vida imposible a su familia, si no que ahora también a Franccesco, a quien lo tenía en la ruina debido a que se comió todo lo que tenía en el kiosco.
Franccesco queda inválido y envejece muy rápido, y a Chicho se le ocurre darle un vasito y mandarlo a la calle a pedir limosna.
A todo ésto, Carmelo había perdido su puesto y estaba cesante, la situación económica empeoraba cada vez más y ya habían empezado a hipotecar y vender muchas de las cosas de la casa.
Por ésto comienza a beber y se convierte en alcohólico.
Don Franccesco era, finalmente, el que más dinero recaudaba.
Todos en la casa hacían un doble esfuerzo por conseguir más dinero, incluyendo Anyula. La nona comía sin parar.
Un día don Franccesco no estaba en el lugar donde lo habían dejado. Nunca más volvió a saberse de él y perdieron esa fuente de ingresos.
Carmelo seguía con sus problemas de adicción y vendía cosas de la casa, tales como un mueble, el refrigerador y hasta la cama.
Otro día todos salen de la casa y dejan un brasero prendido en la pieza de la nona, donde ella estaba durmiendo.
Cuando cierran la puerta, la nona se levanta, deja el brasero en el comedor, y se empieza a preparar unos huevos.
A Chicho, desesperado, no se le ocurre mejor idea que poner veneno en el vaso de la nona, para que ésta muera.
El vaso lo toma Anyula, quien muere por intoxicación.
Al tiempo muere Marta, quien al haberle contado a su familia su trabajo real, éstos le conseguían clientes, para ayudar económicamente, con lo que ella queda exhausta y muere.
También muere Carmelo, debido a un exceso de alcohol, lo que le causó un paro cardíaco.
María parte hacia Mendoza a vivir con su hermana.
Chicho, solo con la nona, llega a tal punto de desesperación, debido a que todos se habían muerto o ido, ya no quedaba ningún mueble en la casa y tenía que convivir y hacerse cargo de la nona, que se suicida.
Así sólo queda viva la persona que les hizo la vida imposible a todos, la nona.

Análisis de la obra

Personajes:

La Nona: Es la matriarca de la familia, controla a todos los integrantes de ésta debido a su carácter y sus continuas necesidades de alimento, lo que mantiene a la familia entera siempre alerta y con una continua, y cada vez peor, crisis económica. Es un personaje de carácter fuerte y salud impecable, con un apetito insaciable. Como personaje principal de la obra, crea, en los espectadores, distintas emociones tales como rabia, impotencia, etc. Y todo debido a que esta señora de edad avanzada siempre sale con las suyas y es capaz de inspirar risa gracias a su relación con su nieto, el Chicho, que a toda costa trata de “eliminarla”.

Chicho: Hijo de doña María y, por tanto, nieto de la nona con quien, en un principio, tiene una relación de amor incondicional pero luego trata por cualquier modo de librar a su familia de ella, buscando diferentes métodos para matarla. Este es un holgazán disfrazado de artista, quien nunca ha trabajado y que gracias a su “nonita” y al desempleo de Carmelo, se ve forzado a trabajar para llevar dinero a su familia. Finalmente, y en su impotencia por matar a la nona y porque toda la familia había muerto (menos María, pero ésta se había ido a vivir a Mendoza), se suicida.

Don Franccesco: Es el que atiende el kiosco. Cuando Chicho le ofrece la mano de la nona él acepta, creyendo que hablaba de Marta. Cuando se da cuenta de que se iba a casar con la nona, tuvieron que ofrecerle una falsa herencia y decirle que a ésta tan sólo le quedaba un mes de vida, cosa que no era real. Su negocio se fue a la ruina (debido a que la nona se comió todo). Después de un tiempo, éste queda inválido y es la fuente de dinero de la familia, ya que Chicho lo lleva a la calle a pedir limosna (además de inválido, había envejecido muy rápido) hasta que una noche lo van a buscar y no estaba.

Escenografía:

La escenografía consta de dos ambientes: el primero, y más importante, es la casa, de la cual podemos ver el comedor, la cocina y el dormitorio de Chicho. También se puede ver la ropa tendida. Es una vivienda humilde, sin lujos y en la cual se nota claramente el “status” social en el que viven.
El otro ambiente es el kiosco de don Franccesco, en el que los personajes intercambian algunos diálogos pero no tiene mayor relevancia en la obra.
La iluminación varía con el cambio de ánimo que sufren los personajes, así los espectadores pueden percibir fácilmente los sentimientos que se tratan de expresar.

Vestuario:

Cada vestimenta resalta la personalidad del personaje.
El vestuario facilita, al público, comprender las personalidades, los estados de ánimo en el que se encuentran los personajes.