Bienvenidos!

Bienvenidos!

martes, 24 de abril de 2012

Recordando...

Funciones del lenguaje

Función representativa o referencial.
Función expresiva o emotiva.      
Función apelativa o conativa.
Función fática. 
Función poética o estética.
Función metalingüística.

Elementos de la comunicación

Emisor.
Receptor.
Mensaje.
Canal.
Código.
Situación.

Actos de habla

Asertivos o representativos.
Expresivos.
Directivos o apelativos.
Compromisorios.
Declarativos.

Tipos de texto

Narración.
Descripción.
Exposición.
Argumentación.
Diálogo.
Epístola.
Prescripción.

Géneros literarios

Género lírico: canción, oda, égloga, elegía.
Género narrativo: en verso: epopeya, cantar de gesta, romance narrativo.
                               en prosa: novela, cuento.
Género dramático: tragedia, comedia, tragicomedia o drama. 

Superestructura narrativa


Extraído de: Lengua y literatura III: Prácticas del lenguaje. Santillana. 2010.

La estructura de los relatos

Los cuentos y las novelas son textos de trama narrativa porque presentan una sucesión de hechos que se vinculan entre sí.
Sin embargo, no todas las acciones presentan la misma importancia: algunas resultan imprescindibles para comprender la historia (núcleos narrativos o acciones principales),
Mientras que otras pueden eliminarse sin afectar su desarrollo (acciones secundarias o catálisis).

Acciones

Núcleos narrativos: son acciones que hacen avanzar la historia, por lo tanto no se pueden suprimir ni alterar en el tiempo porque interrumpen su desarrollo.  Reconociendo los núcleos se reconstruye el argumento.
Catálisis: son acciones accesorias que llenan el espacio narrativo entre los núcleos. Pueden suprimirse porque no hacen progresar el hilo de la acción.

La secuencia narrativa

Los núcleos se organizan en secuencias narrativas, es decir, en una serie de acontecimientos. Por lo general, en los relatos hay más de una secuencia porque a lo largo de una narración surge más de un conflicto.
¿Cómo son las secuencias? Tienen un inicio y un final, por lo tanto, incluyen unidades de apertura, proceso y desenlace.

lunes, 23 de abril de 2012

Alfonsina Storni

Victoria Ocampo


 
Extraído del sitio:  http://www.oni.escuelas.edu.ar


El último sábado de enero de 1979, Victoria Ocampo abandonó su jardín, su casa y el mundo, después de haberlos habitado casi 89 años.
Su trayectoria es un ejemplo de generosidad al servicio de la educación, de la cultura y del mejoramiento de las condiciones de vida de las mujeres.
Gozó de los beneficios de una excelente educación y la devoción de una familia cariñosa, pero, al mismo tiempo, padeció las infinitas restricciones victorianas ejercidas sobre las mujeres en nuestro país a comienzos de siglo.
Separada de un marido al que empezó a conocer a partir de su luna de miel, y coartada su pasión por el teatro, el día en que con treinta años publicó su primer artículo sus padres se mostraron muy desagradados. Pero nada pudo torcer su voluntad y su pasión por el conocimiento, el arte y la literatura.
Nadie se preocupó tanto como ella por elevar la condición de la mujer. Generosa en todos los sentidos, hospedó y ayudó a enfermos, desposeídos y necesitados. Conservó hasta el final la capacidad de admirar y alabar el talento ajeno. Tímida, solo aceptó su lugar en la Academia Argentina de Letras para abrir sus puertas a las mujeres. Escritora y cronista de su mundo, con un estilo criollo y lleno de humor y gracia, trabajó hasta el final y su última tarea fue la más humilde de las labores intelectuales: traducir.
En una época donde las mujeres eran genéricas, Victoria Ocampo tuvo el valor de ser un individuo.